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lunes, 24 de mayo de 2010

Extranjeros en Madrid

El sábado Madrid no era de los madrileños. Los gatos nos sentíamos extranjeros en el metro. Línea 10 del suburbano: 1 a.m.

Llegada a Bernabéu vista desde dentro del vagón: flashes rojos y azules rodeaban el tren. Una vez parados, esas ráfagas de colores se convertían en personas. Así en todas las paradas.

La afluencia multicolor se coló en mi vagón. Yo, sentada, tenía ante mi representantes de dos aficiones, italianos a la derecha, alemanes a la izquierda. Los rivales más cercanos no se miraban. Sí lo hacían el resto.

Alegría en los dos lados: la descarada e inevitable alegría del vencedor y la falsa y sombreada del perdedor. Gritos de las dos aficiones aplastaban el sonido de mi reproductor de música.

Una mujer joven con camiseta del Bayern daba caña al adversario. Ni yo ni los italianos la entendíamos -salvo esos insultos tan ingleses-. Sus compañeros seguían a esta exaltada perdedora. Sorprendida quedé ante esta alemana, no había clichés de su origen en ella.

Los italianos cantaron a sus campeones y... a Piqué. Recordaron esas palabras en las que el defensa blaugrana pedía a su afición que el los interistas odiaran su profesión. Esa noche los italianos tomaron su revancha y el catalán estuvo a punto de perder los oídos. Ni que decir tiene el apoyo a los italianos de los pocos madrileños que se encontraban en el metro ante los gritos contra el Barça.

Mala cara la nuestra, la de los que nos quedamos sin final en nuestra ciudad. Sonrisas ante las aficiones, pero por dentro envidia. Sea de la sana o de la mala, da igual, pero envidia al fin y al cabo por no disputar ese partido ni poder vivir lo que sintieron los interistas. Ni siquiera lo que los bávaros.

jueves, 29 de abril de 2010

Mourinho da un respiro a La Cibeles

Anoche el Barcelona se despidió de otro título. Ni Copa ni Champions -y por ende, tampoco la Supercopa de Europa ni la del Mundial de Clubes-. Sólo le queda la Liga, y este sábado el Villarreal hará lo posible porque pierdan y así seguir en puestos de Europe League. ¿Se hundirá el Barça o se resarcirá de su derrota con la sangre del submarino amarillo?
A nadie se le ocurriría servir la cabeza de Pep Guardiola en una bandeja. No existe esa sensación que paradójicamente está a la orden del día por parte de los madridistas, que ven en eso un fracaso imperdonable y un finiquito para el mister.
El Barça ha llegado muy lejos en las competiciones, las lesiones no le han respetado y ha pagado la messidependencia, la iniestadependencia y las pocas rotaciones en el banquillo. Nada que no pueda arreglarse para la próxima temporada.

A pesar de esto, los culés se justifican. Que si en la ida estaban cansados por el volcán. Que si el Inter sólo ha jugado a defender. ¡Obvio! Mourinho sólo tenía que impedir el 2-0 y con 10 en el césped nos sirvió varias tazas de catenaccio aburrido.
Extrañamente, de esta derrota de la que no es partícipe el Real Madrid sale reforzado Pellegrini. Y gracias a la victoria del que estaba llamado a sustituirle: el "especialito" Mou.
El 22 de mayo el Barcelona no estará en el Bernabéu y los madridistas se ahorrarán los aspersores del cierre. Florentino Pérez no podrá evitar ver a sus descartes en la mayor competición europea: Robben y Sneijder -el cojo y el borracho, como bromeaba La Libreta- vuelven con la cabeza alta a Chamartín. Pero el 22 de mayo está lejos y ahora hay que prepararse para lo que suceda en Anfield. Esta es la noche del Atlético de Madrid.

martes, 20 de abril de 2010

Cuestión de raza

Esta noche Inter y Barcelona juegan el primer partido de semifinales de la liga de Campeones. Detrás de las cuestiones deportivas un debate se plantea: ¿Con quién vas: con el equipo español o con el enemigo? Cuidado que tiene trampa: para algunos se trata del mismo equipo, el Barcelona.
Ser o no ser, ir con el equipo español o en contra, apoyar al enemigo de tu mayor rival o no. Ésa parece la cuestión.
Reina en este debate la hipocresía. Por un lado están aquellos que se muerden la lengua y se envenenan diciendo que prefieren que gane un equipo español –habría que ver las caras de los catalanistas de “pro” cuando escuchan este argumento… “¿por ser un equipo español? ¡oh, deu meu!” -. Por otro, los que sienten que los colores son más importantes que el prestigio de la Liga española.
Personal y deportivamente no me disgusta en absoluto que alguien desee que el Barcelona caiga y no llegue a la final en el Bernabéu, ni me importa demasiado que otras aficiones apoyen al equipo blaugrana simplemente por el hecho de ser español –cuánto camino queda para sentirnos ante todo europeos, madre-. Lo que me chirría como ciudadana del mundo son los gritos y pisotones verbales sobre el tema en los debates deportivos. No por ser español hay que ir con el Barça, ni ser madridista significa ser antibarcelonista, señores.
Merezca la pena o no esta disputa verbal la olvidaremos cuando suene el silbato a las 20.45 horas. Después tocará discutir otras lindeces deportivas… ¿Habrá celebración polémica de Eto’o?

Os pongo uno de sus mejores vídeos para que veáis, no la actitud de un jugador despechado y calentito, sino la del resto, y penséis en qué harían algunos culés de encontrarse el Real Madrid esta noche con el Inter.

lunes, 19 de abril de 2010

Contra viento, marea y un volcán

979 kilómetros en autobús. Diez horas de viaje. Noche en Cannes. Bonito itinerario para el Barça antes de enfrentarse al Inter en la semifinal de la Champions. No sabemos si Eto'o entrará en erupción el martes, pero no nos lo vamos a perder. Guardiola le resta importancia al fenómeno natural: "Eso también lo hacen los equipos de Segunda B". Fenómeno.
El volcán islandés llena de cenizas nuestros cielos y su lava llega en forma de molestia a la vida de nuestros deportistas. Mañana el Osasuna viaja a Mallorca. Hasta hace pocas horas el aeropuerto estaba cerrado. Ya no.
"El viaje es una circunstancia y debemos aceptarla", cuenta el míster Camacho. Lo que no será circunstancial es lo que pueda pasarle mañana al equipo: invocará la fuerza calorífica del volcán para vencer al equipo de Gregorio Manzano y asegurarse la permanencia. Tarea ardua para los rojillos.
Alberto Contador cambia la bici con la que ha ganado su tercera Vuelta a Castilla y León por el coche para llegar a Bélgica. 1900 km. ¡Como en los viejos tiempos, dice! La Flecha le espera, por cierto, para flechas las de su bici, qué molonas.
Los de F1 se quedan en China tras correr en Shangai. Se rumorea que podrían coger el transiberiano. Apuesto que alguno vendrá en cuatro ruedas.
No habrá GP de motos en Japón este domingo. La Federación Internacional de Motociclismo quiere aplazarlo a octubre. Seis meses para correrlo y tiempo perdido preparándolo para abril.
Y la selección de Badminton estaba en Manchester y ha llegado con el tracatrá del tren a Londres para tomar un autobús que les devuelva el martes a su país. Habrá quien todavía piense que esta gente hace habitualmente este tipo de recorridos para competir. País de futboleros.