jueves, 13 de mayo de 2010

El rubio colchonero

En 2004 el rubio -"mi rubio", como lo llama mi amiga Tamara, colchonera aférrima- llegó a España para jugar con el Villarreal. Ahí, el uruguayo se hizo con el título de pichichi de la Liga, honor que repetiría, ya en el Atlético de Madrid, en 2009.

Si su abdomen no pasó inadvertido para las españolas, tampoco lo hizo su capacidad ofensiva para los clubes. A punto estuvo de vestir otra camiseta que no fuera rojiblanca y no hacerlo se convirtió en su estigma este último año: debería estar en un equipo grande ahora que puede, se va a hundir, otro futbolista desperdiciado... En los problemas del equipo, alguna desavenencia con la directiva y los mosqueos de la afición se reafirmaban los más críticos.

Hoy, el u-ru-gua-shooo , el 7 rojiblanco, Diego Forlán, ha celebrado con Neptuno su conquista del cielo europeo. A los menos criticones ya los tenía conquistados: Forlán ha demostrado que su permanencia en el Club este año tenía mucho sentido. Dos goles suyos, como las dos botas de oro que tiene en su haber, dieron el triunfo al Atleti frente al Fulham en la final de anoche de la Europa League. Ojo, mucha culpa tuvieron también De Gea -¡selección!- y Agüero, no todo fue cosa del MVP de la noche.

Forlán lleva inyectada en sus piernas la pasión de la afición y por eso las cosas le salen como le salen de bien. Por eso, y por su indudable calidad en un equipo que en ocasiones -ligueras, sobre todo- roza lo caótico.

Viendo la importancia del montevideano para el equipo del Calderón una no comprende qué mayor deber puede tener este jugador que el de estar el 19 de mayo en el Camp Nou guerreando por la Copa del Rey. Andáte, selección. El pibe es la esencia del "nuevo" Atleti. El equipo de los campeones de Europa.

1 comentario:

  1. Pecado no nombrar a Alvarito Dominguez,el mejor de la final!

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