sábado, 12 de junio de 2010

Especial Sudáfrica: Grupo B


Por Diego Plaza Casals.

La selección de Diego Armando Maradona es la gran favorita del grupo
donde las otras tres selecciones, Nigeria, Grecia y Corea del Sur, están relativamente igualadas. Nigeria partía con ligera ventaja pero la lesión de Obi Mikel resta opciones al combinado africano, aún así, a priori, pasará a octavos como segundo.

Argentina, que no ha disputado encuentros amistosos previos a la cita mundialista, debe aprovechar la primera fase para definir su estilo de juego. Maradona tiene que apostar por un defensa formada por cuatro centrales puros, con Otamendi en la derecha, o armar una zaga más ofensiva con Jonás Gutiérrez como lateral diestro ofensivo. En la contención, el veterano Verón y Mascherano parecen innegociables en el esquema del Pelusa. Arriba comienza la magia, todo tipo de recursos y alternativas a cada cuál más seductora. Messi y Di María escorados a banda con salida hacia el centro, Tevez llegando desde atrás o acompañando a Higuaín, Milito como referencia con Messi de segunda punta acompañando al delantero. Agüero arrancando desde la mediapunta y encarando. En definitiva, mucha dinamita que requiere ser bien canalizada, trabajo que puede llevar a cabo el joven Javier Pastore.

Nigeria se ha quedado huérfana de calidad pero está sobrada de músculo y oficio. Enyeama ha demostrado en el Hapoel israelí que está a la altura de alguna liga competitiva y así convertirse en el Kameni nigeriano. En defensa, Taiwo es un lateral zurdo disciplinado y efectivo que comienza a oír la llamada de los mejores conjuntos de europa. El gigante Etuhu ha cuajado una buena campaña en el Fulham y tendrá un hueco en el mediocampo como destructor. Lagerbäck tendrá que elegir que dos puntas alzan el vuelo de las águilas verdes. Odemwingie, Yakubu, Martins, Kanu, Utaka, Obinna o Kalu Uche son los elegidos y algunos como Martins, Obinna o Uche retrasarán su posición para entrar en el once. Obasi es el futuro y puede dar la sorpresa.

Tras 16 años sin participar en un Mundial, Grecia quiere revivir el sueño de su Eurocopa. El clásico Otto Rehhagel está ejerciendo un trabajo profundo en el fútbol griego que comienza a dar sus frutos. Con una idea estéticamente horroso pero efectiva de fútbol, el rigor defensivo y los mediocentros destructores son una máxima prácticamente militar. La clase la aporta Sotiris Ninis, perla griega del Panathinaikos, que tiene un escaparate inmejorable en Sudáfrica. Arriba prima el prototipo de delantero clásico, un nueve rocoso y peleón que va bien de cabeza. El ejemplo es Charisteas, sin embargo, quien marca la diferencia es Theofanis Gekas, menos alto pero mucho más habilidoso.

Por último, Corea del Sur se basa en el trabajo colectivo comandado por Park Ji-Sung. Otra característica es la polivalencia de casi todos sus jugadores, que pueden desempeñar una u otra función en el campo dependiendo de las circunstancias del encuentro. La defensa no es muy firme y carece de centímetros, empezando por el indiscutible arquero Lee Won-Jae. Lee Chung-Young, del Bolton, es un extremo de largo recorrido que se maneja bien con ambas piernas en la conducción del balón y puede ser un ayudante adecuado para el diablo rojo, Park Ji-Sung. Una de las revelaciones puede ser Park Chu-Yong, delantero escurridizo del Mónaco que será titular.

viernes, 11 de junio de 2010

Especial Sudáfrica: Grupo A

Por Francesco Barbera.

El Soccer City Stadium de Johannesburgo alberga hoy el partido inaugural del Mundial entre el anfitrión Sudáfrica y México, el actual campeón de la Copa Oro CONCACAF. También jugarán Uruguay y Francia en Capetown, en un partido decisivo para las aspiraciones de ambos.

Los Bafana Bafana, dirigidos por el brasileño Parreira han encontrado un estilo de juego más compacto en los últimos meses. Requisitos indispensable para el seleccionador campeón del mundo en 1994 con Brasil. Los sudafricanos no contarán con un histórico, Benny McCarthy, quien no logró encontrar la forma ideal para convencer al cuerpo técnico. Steven Piennar (Everton) y Sibaya (Rubin Kazan) serán los encargados de darle criterio al balón en el medio campo de los sudafricanos y Bernard Parker del Twente (campeón holandés) será el encargado de llevar el peligro en área rival.

México tendrá el honor de dar el saque inicial en el mundial junto a los dueños de casa. Los del “Vasco” Aguirre se han preparado muy bien para la cita y han disputado amistosos con Inglaterra, Holanda, Chile e Italia que le han permitido perfilar de buena manera su once inicial. El defensa del FC Barcelona, Rafa Márquez será el patrón de la zaga azteca y en el centro es posible que el veterano Cuauthémoc Blanco vuelva a dirigir al Tri. Lo más destacado de los norteamericanos son sus opciones en ataque, donde se rotan Giovanni Dos Santos, Carlos Vela y Javier Hernández, jóvenes con mucho potencial y versatilidad.


La criticada Francia de Raymond Domenech llegó de forma polémica al mundial y no ha mejorado su imagen en este 2010, registrando malas actuaciones e incluso una histórica derrota 1-0 con China. Sin embargo, la calidad individual de los jugadores franceses la convierten en una selección a tener en cuenta siempre. Hugo Lloris se ha consagrado en el arco y será importante en les Bleus, luego, hombres como Toulalan, Gourcuff y Nasri serán los llamados a devolverle la ilusión a un país que desconfía de las posibilidad de su selección para repetir lo hecho en el mundial pasado, cuando disputaron la final en Berlín.

Uruguay será uno de los equipos que mejor delantera llevará al mundial. Tabarez citó a hombres contundentes como Forlán, Suarez, Cavani y Abreu, que si son bien surtidos de balones por el talentoso volante de Ajax, Nicolás Lodeiro, pueden dejar en el camino a cualquiera. El capitán será el central Diego Lugano, hombre recio y que va bien por arriba, clásico central charrúa. Los celestes no llegan de favoritos en el grupo, pero tienen hombres y fútbol de sobra para pasar de fase.

Comienza el Mundial de Sudáfrica

11 de junio. En unas horas se celebra uno de los eventos más atractivos a nivel mundial y tremendamente seguido en España: la Copa del Mundo de Fútbol.

Durante un mes veremos a los mejores jugadores del mundo pegar patadas al polémico Jabulani al son que marquen las estridentes vuvuzelas. Y lo veremos casi todos, porque seas muy seguidor de fútbol o no, es una competición que al final te atrapa. Todos terminamos sacando al forofo desatado que tenemos dentro cuando juega La Roja, y entre tanto fervor, acabamos viendo los partidos de China.

El espectador no aficionado ve más fútbol en un mes que en toda la temporada, y sin empacharse. Este año con razón doble, porque no lo olvidemos: España, el campeón de Europa, es favorita. ¡Somos favoritos! Y esta vez va en serio. Lo que pueda pasarle al equipo de Vicente del Bosque en las siempre desequilibrantes eliminatorias nada tiene que ver con la realidad de un combinado temido por sus rivales. Sólo necesitamos un poquito de suerte. Calidad hay de sobra.

Este Mundial promete por nuestra selección y por ser el primero en el continente africano. Mientras otros hablan de inseguridad y peligro yo sólo puedo pensar en las ganas que una nación con tanta desigualdad pone para que todo el mundo, el que le margina y le explota, disfrute.



Os invito a disfrutar del 'Especial Sudáfrica' que hemos preparado entre unos cuantos compañer@s. Haremos un análisis de los grupos del Mundial que iremos colgando en nuestros blogs, así que no os sorprendáis si véis otra firma por aquí.

Comienza el espectáculo. Sudáfrica 2010.

miércoles, 9 de junio de 2010

Celtics- Lakers: El partido de los "segundones"

Anoche, en el descanso del tercer partido de las finales de la NBA estaba convencida de que los Lakers sólo eran capaces de ganar a los Celtics cuando los de verde jugaban mal. Después de que el equipo angelino perdiera una cómoda diferencia en el segundo cuarto me convencí todavía más. El final del partidazo entre Boston-Los Angeles cambió mis esquemas.

En la primera parte el equipo bostoniano parecía una banda, un equipo 'de patio de colegio'. Dos de sus grandes estrellas, Ray Allen y Paul Pierce -que al final espabiló aunque tuvo muy mal atino con las faltas- no habían aportado en el marcador.

El comienzo de la segunda parte sentó bien a los del trébol, sobre todo a jugadores de banquillo como Glen Davis, Tony Allen o Rasheed Wallace. Sus ganas por vencer en el TD Garden y poner más difícil la vuelta de la serie a L.A nos regalaron los 5 últimos minutos dignos de un encuentro entre las dos míticas franquicias.

Rajon Rondo mostró otra vez el buen jugador que es, acortando distancias en el marcador cuando sus compañeros estaban todavía dormidos. Y Kevin Garnett respondió a las desacertadas declaraciones de Pau Gasol con buenos números. Aún así, sus peticiones de descanso en un partido tan importante nos muestran que su condición física no es la óptima, pero se llevó el duelo de calle e hizo pequeñito al español que sólo destacó por sus rebotes y una canasta importante a falta de dos minutos. Por suerte, el compañero de Pau, Andrew Bynum, sí estuvo grande.

Con un Kobe Bryant otra vez descentrado tanto en la defensa, donde era incapaz de saltar a las ayudas, como en el ataque, con tiros en el primer segundo de la posesión -y descentrado para él son 29 puntos al final del partido-, apareció el capitán del equipo angelino. Derek Fisher, sí, ese jugador de treinta y tantos castigado a aguantar cómo se habla de su necesario sustituto.

Fisher no fue el máximo anotador, sin embargo, sus 16 puntos sí marcaron la diferencia y nos regaló espectáculo en muchas de sus acciones ofensivas. Ni qué decir tiene que su defensa también fue fundamental: el mejor de la noche anterior, Ray Allen, se fue a casa abochornado con sólo dos tiros libres anotados y una casilla en triples sin estrenar un partido después de conseguir el récord de una final de la NBA desde esa distancia.

domingo, 6 de junio de 2010

Por fin Rafa Nadal


La tierra batida de la Philippe Chatrier podrían ser sus cenizas. Ahí se ha bañado cinco veces en arena naranja de ese modo tan suyo, tan marca de la casa, pero en ninguno habíamos visto esas lágrimas incontenibles.

Lo que sucede después de que Rafa Nadal gane el Roland Garros lo hemos vivido 5 veces: agradecimientos al rival, al voluntariado, al simpático público francés, a los suyos y después, a morder la copa. Todo tan rutinario como ceremonioso.

No ha sido una victoria sorprendente, Nadal había avisado en las arenas de Monte Carlo, Roma y Madrid, el rey de la arcilla iba recuperando su forma y afrontaba mentalizado su torneo fetiche. Aunque no ha sido fácil llegar a otra final en el torneo parisino. Tras un annus horribilis en el que tocó fondo física y mentalmente el español ha resurgido cual fénix y mañana volverá a ser número 1 en el ranking ATP. Ahora todas esas voces que cuestionaban su continuidad como un grande del tenis mundial tendrán que entretenerse en otra cosa -los hay que ya lo hacen con Roger Federer-.

Hoy Nadal se ha vengado de la derrota en octavos en el Abierto de Francia de 2009 frente al sueco Robin Soderling. Hemos vuelto a ver a un Nadal aplastante, seguro por fin de su juego. Enfrente tenía a un adversario que le ha cogido la medida a la pista lenta, un tenista que cuando es constante es difícil de batir, no obstante hoy tenía al nuevo número 1 del mundo enfrente y en tres sets 6-4, 6-2 y 6-4 ha dicho adiós por segunda vez consecutiva la 'Copa de los Mosqueteros'.

Nadal ha ganado con su revés y con la mentalidad de campeón que le ha fallado este año. Los cracks como él son los que se ponen sus propios límites y por fin Nadal ha saboreado otra vez su excelencia. Ahora toca pensar en Wimbledon, no se me ocurre mejor forma de llegar al torneo que recuperando el número 1 del mundo casi un año después de perderlo y tras ganar un torneo tan importante para el manacorí. Enhorabuena campeón.

Y llegaron las inoportunas lesiones

Una de las cosas que distingue al deportista del humano común es su reacción ante las lesiones. Los dos gritan, sí, se parten por igual, también, pero el primero piensa en cuándo podrá volver a jugar y si será pronto, mientras que el segundo sólo se preocupa por las molestias que causa la lesión en su vida cotidiana.

De todos los problemas a los que se enfrenta un deportista es el peor. En un momento estás jugando y al segundo se acabó lo que se daba: tu rodilla gira en el sentido contrario, notas un picotazo en el talón, o se te duerme la mano. Adiós al partido.

La impotencia es total, y el resultado tan inevitable como inoportuno. El alcance deportivo puede ser equiparable al de un desastre natural en competiciones como la Copa del Mundo, donde las ausencias empobrecen los resultados, enferman a los perjudicados y desvisten el mérito del ganador.

Hay equipos que dependen altamente de algunos de sus jugadores. Con la lesión de Didier Drogba, Costa de Marfil se convierte en un posible cruce menos pavoroso en octavos para los de Vicente del Bosque. Holanda se queda sin uno de sus jugadores en mejor forma: Arjen Robben. Alemania pierde identidad sin su capitán Michael Ballack. Y así en otras muchas selecciones.

Los partidos de preparación para el Mundial han pasado de ser entrenamientos aburridos a eventos deportivos potencialmente peligrosos. Los futbolistas caen como moscas, y a España le queda un muy cuestionable amisotoso frente a Polonia en la calurosa Murcia -escenario muy distinto al que les espera en Sudáfrica-.

Las lesiones en vías de recuperación como las de Cesc Fábregas o Fernando Torres dejan de ser un problema, pues llegarán bien a la cita africana. Ahora preocupa lo que pueda caer. Si los dos amistosos frente a Arabia Saudí y Corea del Sur han sido soporíferos, la inconsciente precaución con la que jugarán el martes retrasará hasta el primer partido mundialista de España -miércoles 16 frente a Suiza- la llegada de La Roja tal y como la conocemos.

viernes, 4 de junio de 2010

Golpe a unos orgullosos Celtics

Bajo la atenta mirada de Jerry West el jueves se disputaba el primer partido de la final de la NBA. Celtics-Lakers, un clásico de la liga norteamericana que empezó hace unas décadas pero que tiene en los duelos entre Larry Bird y Magic Johnson su máxima expresión.

2008 fue la última vez en que estos dos equipos pelearon por un anillo y los célticos se llevaron su campeonato número 17 tras unos veinte años de sequía.

El equipo angelino ha sido el gran dominador del último siglo, probablemente en detrimento del equipo de Boston. Hoy, Los Angeles lucha por revalidar el título del año pasado y conseguir así la revancha tras la derrota de 2008. Ese año Pau Gasol podría haber decorado sus manos con un anillo en el que se hubiera convertido en un debut espectacular en su primera temporada en el equipo de Phil Jackson, sin embargo tuvo que esperar un año para conseguir la ansiada -e imposible para casi todos los mortales- joya.

En la madrugada del jueves al viernes vimos cómo reinaba el nerviosismo en los primeros minutos. Ataques sin definir, pelea de gallos entre Ron Artest y Paul Pierce, y una entrada de Kobe Bryant completamente solo que no hacia sino presagiar lo que sucedería durante el resto del partido con el equipo visitante.

La falta de concentración reinó en el equipo dirigido por Doc Rivers. A los espectadores se nos escapó una gran oportunidad para disfrutar de un partido que se antojaba mítico y que acabó antes de que terminara. Todos esperábamos un partido más ajustado, no un 102-89 algo maquillado en los minutos finales.

Las brillantes estrellas de los Celtics no supieron o no pudieron hacer frente al campeón. La clave del partido estuvo en los rebotes. Ahí tuvo mucho que decir el español. Se erraron muchos tiros y conseguir con el rebote una oportunidad más en cada uno marcó la diferencia. Si quieren ganar más partidos, los de Boston tendrán que aprender esta lección tan básica.

Las faltas impidieron a Ray Allen desplegar todo su juego. Paul Pierce generó mucho menos juego del que anotó y sólo se salvaron Rajon Rondo -el habitual en estos playoffs- y las aportaciones, siempre tras una larga espera en el banquillo, de Rasheed Wallace.

El domingo volveremos a trasnochar para ver el segundo partido de la final. A Boston le han dado en el orgullo... Pinta bien.

miércoles, 2 de junio de 2010

Hay vida más allá de Pau

Mal despertar el de ayer para los amantes del basket con la noticia de que Pau Gasol no irá al Mundial de Turquía. Nada que no nos oliéramos... Aún así ha saltado la alarma.

Que Gasol es el bastión fundamental de nuestra selección es innegable. Prácticamente sobre su juego se ha forjado el grupo que conocemos como 'campeones del mundo'. Su ausencia en el Mundial deja dudas para muchos de cara a revalidar el título conseguido en Japón: Gasol es el mejor jugador español -de la Historia- y uno de los mejores jugadores del mundo -en la actualidad-.

Nos lo recordaba mi amigo Javi Cuervo en Twitter: Gasol descansó en el Eurobasket 2005, a partir de ahí no ha faltado a ninguna cita con la Roja, y ojo el calendario: 2006 -NBA+Mundial-, 2007 -NBA+Eurobasket-, 2008 -NBA+JJ.OO-, 2009 -NBA+Eurobasket-. Y cuando hablamos de la NBA hablamos de una liga con muchos más partidos y desplazamientos por semana que en la ACB. A pesar de esto, a algunos les ha faltado llamarle "desertor".

Que no esté el número 4 de la Selección sí es un problema para enfrentar encuentros tan físicos como puedan ser los de Argentina, Grecia y EEUU, pero
que no se altere nadie, no. Por suerte, el baloncesto español goza de gran salud y uno de esos pulmones tiene el mismo apellido que Pau.

En el lugar de Pau podría entrar Fran Vázquez, el MVP de la Copa del Rey 2010, un jugador a mi modo de ver imprescindible en el Barcelona. Y por supuesto, no faltará don Felipe Reyes, que si bien es más bajo que los gasoles, siempre ha demostrado su gran altura como jugador en estas citas. ¿En cuanto al resto? Me pongo nerviosa sólo de pensar que volveremos a verlos juntos.

Y a los supersticiosos y/o pesimistas, dos datos: Gasol no jugó la final del Mundial de 2006. Supongo que tampoco habréis olvidado el último tiro del Europeo de Madrid. Sí, le echaremos de menos, pero hay vida más allá de Pau.

sábado, 29 de mayo de 2010

De McEnroe a Verdasco

A veces el espíritu deportivo se mezcla con el comportamiento humano y nos da bonitas, bochornosas y graciosas estampas que nos recuerdan que el deportista también es humano. El tenista es el gentleman de los deportistas y su deporte un ejemplo de educación en las silenciosas gradas. Aún así, el juego de la raqueta también enciende mechas.

No hace mucho Fernando Verdasco se enfrentaba con toda Francia en una pista de tierra batida. El enfado comenzó con una tanda de errores del español que acortaba su ventaja ante Gasquet en la final de Niza. El madrileño no daba crédito a lo que pasaba y retroalimentó su mosqueo hasta encontrar al culpable: Gasquet, el francés. Luego llegó la asociación de ideas: un francés, como francés era el público. Público francés como el que maltrata a Nadal en Roland Garros...



No es la primera vez que uno de los miembros de la Armada Española pierde la cabeza. David Ferrer también pagó sus errores con el árbitro -el árbitra, la árbitro- en el Us Open de 2008. En esos momentos de calentón uno suelta por la boca todo menos lindeces. A veces las piensas, a veces no, pero las sueltas y después de una ducha te arrepientes. Quizás le habían roto el corazón y de ahí su rebote injustificado con la juez -la jueza-.



Y cuando hablamos de cabreos delirantes en el deporte hay un rey indudable. John McEnroe -John "malavirgen" McEnroe que dirían Reyes, Sevilla y compañía-. Una leyenda del tenis más recordado por su furia y esa cinta que llevaba en la frente que por su juego. No quisiera yo arbitrar un partido de señores como éste: con el chandal de deportista, la libreta de periodista o el silbato de árbitra, yo también me descontrolo.



PD: Unifíquense las teorías sobre géneros, por favor.

jueves, 27 de mayo de 2010

Pellegrini habla


El hasta ayer técnico del Real Madrid, Manuel Pellegrini, habló en El Larguero de la cadena Ser sobre su destitución y la relación que ha tenido durante la temporada con el presidente del club merengue Florentino Pérez. En su intervención escuchamos a un Pellegrini menos comedido que otras veces, quizás por sentirse liberado o quizás por sentirse maltratado.

"Creo que me hubieran destituido aunque hubiera ganado la Liga", confesó el chileno, que con su salida se convierte en el séptimo entrenador que deja el equipo con Florentino Pérez en la presidencia, como ya hicieran Del Bosque o López Caro.

Esta mañana ha llegado a un acuerdo para desvincularse del Real Madrid. Por él, Pellegrini cobrará íntegramente el salario de la próxima temporada, ya que en su contrato figuraba un año más al mando del equipo merengue.

Fijar el récord de puntos del Madrid en Liga no ha servido para que su proyecto continúe: “Hace mucho tiempo que me lo esperaba. No pude realizar lo que yo quería. Ha sido una temporada complicada. Me voy sintiendo que me voy a mitad de camino...".

A pesar de estas circunstancias, anoche agradeció a la directiva la oportunidad que le dieron hace un año. Eso sí, reconoció sin medias tintas que nunca tuvo una relación fluida con Florentino Pérez.

"Con el presidente no hablo desde el mes de agosto, respeto su postura. Desde el punto de vista futbolístico piensa de otra manera a la mía. Tiene un proyecto deportivo en el que no cuajo. No puedo hablar ni bien ni mal de Florentino porque no lo conozco...”, contó Pellegrini.

Una de esas diferencias fue la decisión del dirigente blanco de prescindir de Robben y Snjeider, dos jugadores con los que el chileno contaba: "Con bandas, hubiéramos mejorado en la parte estética. El próximo año se pueden ganar los 19 partidos del Bernabéu y alcanzar los 120 goles. Si este año, sin bandas ya hicimos 102…”. De este modo hacía referencia a dos jugadores que han recogido éxitos el año que el Madrid se deshizo de ellos. El año en que el club blanco se quedó en blanco.

Pellegrini destacó la confianza que ha recibido durante toda la temporada por parte de sus jugadores, los cuales fueron, según él, “los únicos que le dieron autoridad”. Sobre Mourinho, Pellegrini volvió a hacer gala de sus buenas maneras y apenas se pronunció.

Ahora, el ex míster del Bernabéu busca un equipo en Europa, preferiblemente en España. Un día podríamos verle cara a cara con su sustituto: José Mourinho.