Llevamos unos cuantos días de competición y nada. Absolutamente nada. ¿Se ha terminado nuestra racha? ¡Horror! No, compañeros y compañeras. Vale que lo de los 20 km ha sido un palazo, sobre todo con lo cerquita que lo tenían María Vasco y Beatriz Pascual. Siempre hemos estado al pie del cañón en esa prueba, claro que antes competía Paquillo Fernández. No obstante, una vez más llamo a la calma a mi querido y deportivo público. Lo bueno viene ahora. Hay posibilidad de metal en más de una modalidad, eso sí, creo que estos días de sequía bien merecen una autocrítica por parte de las autoridades. Nuestros atletas necesitan más mimo.
Una de nuestras opciones claras a medallas -puede que a más de una- está en los 1.500 masculinos. Antonio Olmedo, Reyes Estévez y Arturo Casado demostraron que sólo los ingleses pueden hacerles pupita en eso del medio fondo. Están en forma para la final y para conseguir el codiciado metal. En la modalidad femenina también estamos en la élite de corredoras con Natalia Rodríguez (plata en Doha) y Nuria Fernández.
Lo de las grandes distancias se nos da muy bien, por eso, en 5000 masculinos tenemos baza. Nuestros abanderados más potentes son Alemayehu Bezabeh, primer español en bajar de los 13 minutos, y Jesús España, vigente campeón europeo.

Otros dos ojos tendremos que echar a los muelles que tiene por piernas Ruth Beitia. La cántabra consiguió plata en Doha y en el Campeonato de España saltó 2 metros. La atleta está convencida de que conseguirá medalla si bate su propio récord.
Mañana veremos si nos quitamos el mal sabor de boca que nos dejaron los 20 kilómetros marcha y Jesús Ángel Bragado o Mikel Odriozola nos dan una alegría en una de nuestras pruebas fetiche: los 50 km. Algo brillante nos podríamos llevar también en maratón, con Chema Martínez y José Ríos.
En menos de media hora Mercedes Chilla (bronce en Gotemburgo 2006) disputa la final de jabalina, tras clasificarse para la final con dificultades.Y Mayte Martínez ha conseguido clasificarse para la final de 800 m de mañana. La vallisoletana, que siempre es segura, se encuentra en un mal momento físico y ve difícil el podio, pero los altetas sacan fuerzas desde donde no las hay y puede pasar de todo, así como caer algún otro metal que no esperábamos.